Ponme un gyntonic libre.

– Plataformas para la promoción y distribución de obras con licencias libres, que permitirían visibilizar a los artistas que optan por modelos sostenibles de producción cultural, y a los cuales la industria y las sociedades de gestión de derechos de autor muchas veces discriminan.

– La recuperación de espacios urbanos en los cuales los ciudadanos desarrollen proyectos culturales orientados a dar soluciones a problemas de la comunidad (medialabs, hacklabs, etc).

– La provisión de infraestructura tecnológica para apoyar a artistas y gestores culturales en la producción cultural, con la contraparte de que las obras producidas por los artistas con dichas infraestructuras retornen a la comunidad con licencias libres.

Estas son las tres propuestas de Ártica que más me han llamado la atención a la hora de promover o crear una política pública que se adapte a los paradigmas de la cultura libre.

Mi propuesta tiene imagen:

gyncommonsSe trata de un proyecto que intenta aunar a dos de los agentes más importantes del mundo de la cultura: las bandas, compañías de teatro, poetas/escritores (autores), pintores…. y las salas/bares/galerías, en un entorno digital accesible a todo el mundo (basándonos en el principio del internet libre y universal). Eliminando al intermediario (las discográficas, las distribuidoras). Abaratando el acceso a la cultura (música en directo) e intentando que ambos agentes puedan tener un beneficio de su actividad artística (autonomía frente a la industria) pese a contar con licencias abiertas (no es free, es free).

GynCommons. Una plataforma digital financiada públicamente para promover y aumentar la actividad de artistas que registran sus obras en licencias libres y el apoyo a las salas que promuevan este tipo de formaciones. Un apoyo estatal al procomún, un apoyo al acceso libre y barato a la cultura local (si bien entiendo que

Un punto de encuentro digital donde los propietarios de las salas inscriben su local, los artistas inscriben su obra y, en una relación directa entre ambos, acuerdan llevar a cabo conciertos/obras/performances/exposiciones.

Con una gran multidisciplinariedad, los autores podrán registrar obras relacionadas con las artes escénicas, yendo desde música a poesía, pasando por performance y teatro. Cualquier obra susceptible de ser presentada a un público.

En cuanto a los espacios, podrían registrarse desde salas a galerías, pasando por teatros o espacios autogestionados, que quieran llevar a cabo una actividad que claramente se posiciona a favor de la cultura libre. Se intentaría también algún tipo de compromiso de estas salas para no pagar cuota a SGAE y liberarse del impuesto revolucionario de la industria, intentando así tejer nuevas redes basadas en licencias abiertas.

La web, un espacio digital donde no solo se pudieran poner en contacto entre salas y artistas, sino entre salas y salas y artistas y artistas, en vistas al intercambio de programación entre espacios (o creación de festivales/eventos conjuntos) y al intercambio de conciertos/espectáculos entre artistas. Es decir, generar una red de salas libres que puedan intercambiar información sobre artistas en vistas a poder ofrecer programaciones similares en distintas ciudades. Y una red de artistas que puedan ponerse de acuerdo en hacer espectáculos conjuntos en cada una de sus ciudades para la promoción de ambas obras.

Más o menos esta es mi propuesta.

¿Nos tomamos un gyntonic?

Andrés Sánchez

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